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Pienso, luego gasto!

Pensamiento, emoción, acción y resultado o P + E + A = R. Esta conocida fórmula para quienes comenzaron a transitar el camino de la búsqueda personal o profesional aplica también a las finanzas personales. Sí, aplica y es inevitable hablar de ello si queremos mejorar nuestras finanzas.

¿Por qué? Este círculo compuesto por el pensamiento, las emociones, las acciones y los resultados se explica así: todo pensamiento genera una emoción, esa misma emoción genera una acción y por supuesto, cualquier acción que tomemos generará un resultado. ¿Cómo repercute esto en nuestras finanzas? Pues si la acción que llevo a cabo es de consumo, inexorablemente repercutirá en mi economía y a fin de cuentas en mi resultado económico mensual y anual.

Emociones hay muchas pero básicas muy pocas. Hasta hace unos años se creía que las emociones básicas eran 6 pero un estudio publicado en Current Biology y llevado a cabo por investigadores de la Glasgow University, en el Reino Unido, ha cambiado el paradigma respecto a cuáles son las emociones básicas del ser humano. El estudio concluye que no son seis las emociones base, sino solamente cuatro: Miedo, Alegría, Tristeza y Rabia.

Entonces, sea cual fuere el estímulo o el pensamiento que genere una emoción, inevitablemente conducirá a una acción. Es allí donde pretendo que alteres el círculo en pos de cuidar tus finanzas.

Ahora bien, para entender cómo influyen las emociones positiva o negativamente veremos un ejemplo:

Si tienes una cita y piensas que quieres lucir bien pero que no tienes ropa adecuada, sentirás miedo a no cubrir expectativas y sentirás, probablemente, la necesidad de salir a por ropa nueva. Si yo fuera tu cuidadosa cartera te diría “busca entre la ropa que tienes o pide prestado” pero probablemente no podría cambiar tu emoción de miedo, frustración o rabia. Entonces para solucionarlo debemos ir un poco más atrás: a los pensamientos. Para cambiar el rumbo de este círculo necesitas influir en tus pensamientos. No sólo porque ellos influyen en tus emociones sino porque ese pensamiento influye en todo lo que haces, no sólo en la cita y la compra impulsiva, influye también en tu autoestima, en tu confianza personal y por ende en donde me interesa ayudarte, en tu empoderamiento económico!

No estoy diciendo que no compres algo que crees necesitar, sólo digo que lo hagas racionalmente y cuando realmente lo consideres necesario. Si no gastas ese dinero podrás destinarlo a generar un ingreso pasivo.

Entonces, para generar un cambio de raíz debes sembrar las semillas de lo que deseas cosechar. Por ello, controla tus pensamientos, con el fin de controlar tus emociones. Esto con la intención de obtener una emoción acorde a tus intereses económicos. Una emoción alineada con tus salud financiera te permitirá llevar a cabo una acción en línea con esos intereses y con un resultado final, económicamente hablando, agradable para ti.

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